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El Quijote
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α Día 2016-02-23 ω
15336porque aquí dice que la mujer de Sancho Panza mi escudero se llama Mari Gutiérrez, y no llama tal, sino Teresa Panza; y 15337quien en esta parte tan principal yerra, bien se podrá temer que yerra en todas las demás de la historia.

A esto dijo
15338Sancho:

Donosa cosa de historiador! ¡Por cierto, bien debe de estar en el cuento de nuestros sucesos, pues llama a
15339Teresa Panza, mi mujer, Mari Gutiérrez! Torne a tomar el libro, señor, y mire si ando yo por ahí y si me ha mudado el 15340nombre.

-Por lo que he oído hablar, amigo -dijo don Jerónimo-, sin duda debéis de ser Sancho Panza, el escudero del señor
15341 don Quijote.

- soy -respondió Sancho-, y me precio dello.

-Pues a fe -dijo el caballero- que no os trata este autor
15342moderno con la limpieza que en vuestra persona se muestra: píntaos comedor, y simple, y no nada gracioso, y muy otro del 15343Sancho que en la primera parte de la historia de vuestro amo se describe.

-Dios se lo perdone -dijo Sancho-. Dejárame en
15344mi rincón, sin acordarse de , porque quien las sabe las tañe, y bien se está San Pedro en Roma.

Los dos caballeros
15345pidieron a don Quijote se pasase a su estancia a cenar con ellos, que bien sabían que en aquella venta no había cosas 15346pertenecientes para su persona. Don Quijote, que siempre fue comedido, condecenció con su demanda y cenó con ellos; quedóse 15347Sancho con la olla con mero mixto imperio; sentóse en cabecera de mesa, y con él el ventero, que no menos que Sancho estaba 15348 de sus manos y de sus uñas aficionado.

En el discurso de la cena preguntó don Juan a don Quijote qué nuevas tenía de la
15349señora Dulcinea del Toboso: si se había casado, si estaba parida o preñada, o si, estando en su entereza, se acordaba - 15350guardando su honestidad y buen decoro- de los amorosos pensamientos del señor don Quijote. A lo que él respondió:

-
15351Dulcinea se está entera, y mis pensamientos, más firmes que nunca; las correspondencias, en su sequedad antigua; su 15352hermosura, en la de una soez labradora transformada.

Y luego les fue contando punto por punto el encanto de la señora
15353Dulcinea, y lo que le había sucedido en la cueva de Montesinos, con la orden que el sabio Merlín le había dado para 15354desencantarla, que fue la de los azotes de Sancho.

Sumo fue el contento que los dos caballeros recibieron de oír contar a
15355 don Quijote los estraños sucesos de su historia, y así quedaron admirados de sus disparates como del elegante modo con que 15356 los contaba. Aquí le tenían por discreto, y allí se les deslizaba por mentecato, sin saber determinarse qué grado le 15357darían entre la discreción y la locura.

Acabó de cenar Sancho, y, dejando hecho equis al ventero, se pasó a la estancia
15358de su amo; y, en entrando, dijo:

-Que me maten, señores, si el autor deste libro que vuesas mercedes tienen quiere que no
15359 comamos buenas migas juntos; yo querría que, ya que me llama comilón, como vuesas mercedes dicen, no me llamase también 15360borracho.

- llama -dijo don Jerónimo-, pero no me acuerdo en qué manera, aunque que son malsonantes las razones, y
15361además, mentirosas, según yo echo de ver en la fisonomía del buen Sancho que está presente.

-Créanme vuesas mercedes -
15362dijo Sancho- que el Sancho y el don Quijote desa historia deben de ser otros que los que andan en aquella que compuso Cide 15363Hamete Benengeli, que somos nosotros: mi amo, valiente, discreto y enamorado; y yo, simple gracioso, y no comedor ni