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El Quijote
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α Día 2016-03-07 ω
15699pargamino, donde le escribieron con letras grandes: Éste es don Quijote de la Mancha. En comenzando el paseo, llevaba el 15700rétulo los ojos de cuantos venían a verle, y como leían: Éste es don Quijote de la Mancha, admirábase don Quijote de ver 15701que cuantos le miraban le nombraban y conocían; y, volviéndose a don Antonio, que iba a su lado, le dijo:

-Grande es la
15702prerrogativa que encierra en la andante caballería, pues hace conocido y famoso al que la profesa por todos los términos 15703de la tierra; si no, mire vuestra merced, señor don Antonio, que hasta los muchachos desta ciudad, sin nunca haberme visto, 15704 me conocen.

-Así es, señor don Quijote -respondió don Antonio-, que, así como el fuego no puede estar escondido y
15705encerrado, la virtud no puede dejar de ser conocida, y la que se alcanza por la profesión de las armas resplandece y campea 15706 sobre todas las otras.

Acaeció, pues, que, yendo don Quijote con el aplauso que se ha dicho, un castellano que leyó el
15707rétulo de las espaldas, alzó la voz, diciendo:

Válgate el diablo por don Quijote de la Mancha! ¿Cómo que hasta aquí has
15708llegado, sin haberte muerto los infinitos palos que tienes a cuestas? Tu eres loco, y si lo fueras a solas y dentro de las 15709puertas de tu locura, fuera menos mal; pero tienes propiedad de volver locos y mentecatos a cuantos te tratan y comunican; 15710si no, mírenlo por estos señores que te acompañan. Vuélvete, mentecato, a tu casa, y mira por tu hacienda, por tu mujer y 15711tus hijos, y déjate destas vaciedades que te carcomen el seso y te desnatan el entendimiento.

-Hermano -dijo don Antonio-
15712, seguid vuestro camino, y no deis consejos a quien no os los pide. El señor don Quijote de la Mancha es muy cuerdo, y 15713nosotros, que le acompañamos, no somos necios; la virtud se ha de honrar dondequiera que se hallare, y andad en hora mala, y 15714 no os metáis donde no os llaman.

-Pardiez, vuesa merced tiene razón -respondió el castellano-, que aconsejar a este
15715buen hombre es dar coces contra el aguijón; pero, con todo eso, me da muy gran lástima que el buen ingenio que dicen que 15716tiene en todas las cosas este mentecato se le desagüe por la canal de su andante caballería; y la enhoramala que vuesa 15717merced dijo, sea para y para todos mis descendientes si de hoy más, aunque viviese más años que Matusalén, diere consejo 15718 a nadie, aunque me lo pida.

Apartóse el consejero; siguió adelante el paseo; pero fue tanta la priesa que los muchachos
15719y toda la gente tenía leyendo el rétulo, que se le hubo de quitar don Antonio, como que le quitaba otra cosa.

Llegó la
15720noche, volviéronse a casa; hubo sarao de damas, porque la mujer de don Antonio, que era una señora principal y alegre, 15721hermosa y discreta, convidó a otras sus amigas a que viniesen a honrar a su huésped y a gustar de sus nunca vistas locuras. 15722 Vinieron algunas, cenóse espléndidamente y comenzóse el sarao casi a las diez de la noche. Entre las damas había dos de 15723gusto pícaro y burlonas, y, con ser muy honestas, eran algo descompuestas, por dar lugar que las burlas alegrasen sin enfado 15724. Éstas dieron tanta priesa en sacar a danzar a don Quijote, que le molieron, no sólo el cuerpo, pero el ánima. Era cosa de 15725 ver la figura de don Quijote, largo, tendido, flaco, amarillo, estrecho en el vestido, desairado, y, sobre todo, no nada 15726ligero. Requebrábanle como a hurto las damiselas, y él, también como a hurto, las desdeñaba; pero, viéndose apretar de