El Quijote
en 17000 tuits
14776especialmente si tienen médicos que miren por su salud.
-Yo no te entiendo, Sancho -dijo Ricote-, pero paréceme que todo 14777lo que dices es disparate; que, ¿quién te había de dar a ti ínsulas que gobernases? ¿Faltaban hombres en el mundo más 14778hábiles para gobernadores que tú eres? Calla, Sancho, y vuelve en ti, y mira si quieres venir conmigo, como te he dicho, a 14779ayudarme a sacar el tesoro que dejé escondido; que en verdad que es tanto, que se puede llamar tesoro, y te daré con que 14780vivas, como te he dicho.
-Ya te he dicho, Ricote -replicó Sancho-, que no quiero; conténtate que por mí no serás 14781descubierto, y prosigue en buena hora tu camino, y déjame seguir el mío; que yo sé que lo bien ganado se pierde, y lo malo, 14782ello y su dueño.
-No quiero porfiar, Sancho -dijo Ricote-, pero dime: ¿hallástete en nuestro lugar, cuando se partió dél 14783 mi mujer, mi hija y mi cuñado?
-Sí hallé -respondió Sancho-, y séte decir que salió tu hija tan hermosa que salieron a 14784verla cuantos había en el pueblo, y todos decían que era la más bella criatura del mundo. Iba llorando y abrazaba a todas 14785sus amigas y conocidas, y a cuantos llegaban a verla, y a todos pedía la encomendasen a Dios y a Nuestra Señora su madre; y 14786 esto, con tanto sentimiento, que a mí me hizo llorar, que no suelo ser muy llorón. Y a fee que muchos tuvieron deseo de 14787esconderla y salir a quitársela en el camino; pero el miedo de ir contra el mandado del rey los detuvo. Principalmente se 14788mostró más apasionado don Pedro Gregorio, aquel mancebo mayorazgo rico que tú conoces, que dicen que la quería mucho, y 14789después que ella se partió, nunca más él ha parecido en nuestro lugar, y todos pensamos que iba tras ella para robarla; 14790pero hasta ahora no se ha sabido nada.
-Siempre tuve yo mala sospecha -dijo Ricote- de que ese caballero adamaba a mi 14791hija; pero, fiado en el valor de mi Ricota, nunca me dio pesadumbre el saber que la quería bien; que ya habrás oído decir, 14792Sancho, que las moriscas pocas o ninguna vez se mezclaron por amores con cristianos viejos, y mi hija, que, a lo que yo 14793creo, atendía a ser más cristiana que enamorada, no se curaría de las solicitudes de ese señor mayorazgo.
-Dios lo haga - 14794replicó Sancho-, que a entrambos les estaría mal. Y déjame partir de aquí, Ricote amigo, que quiero llegar esta noche adonde 14795 está mi señor don Quijote.
-Dios vaya contigo, Sancho hermano, que ya mis compañeros se rebullen, y también es hora que 14796 prosigamos nuestro camino.
Y luego se abrazaron los dos, y Sancho subió en su rucio, y Ricote se arrimó a su bordón, y 14797se apartaron.
Capítulo LV. De cosas sucedidas a Sancho en el camino, y otras que no hay más que ver
El 14798haberse detenido Sancho con Ricote no le dio lugar a que aquel día llegase al castillo del duque, puesto que llegó media 14799legua dél, donde le tomó la noche, algo escura y cerrada; pero, como era verano, no le dio mucha pesadumbre; y así, se 14800apartó del camino con intención de esperar la mañana; y quiso su corta y desventurada suerte que, buscando lugar donde 14801mejor acomodarse, cayeron él y el rucio en una honda y escurísima sima que entre unos edificios muy antiguos estaba, y al 14802tiempo del caer, se encomendó a Dios de todo corazón, pensando que no había de parar hasta el profundo de los abismos. Y no 14803 fue así, porque a poco más de tres estados dio fondo el rucio, y él se halló encima dél, sin haber recebido lisión ni daño
▼