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El Quijote
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α Día 2015-05-09 ω
7187contrario.

Calló y no dijo más don Quijote, y esperó con mucho sosiego la respuesta de la fermosa infanta; la cual, con
7188ademán señoril y acomodado al estilo de don Quijote, le respondió desta manera:

-Yo os agradezco, señor caballero, el
7189deseo que mostráis tener de favorecerme en mi gran cuita, bien así como caballero, a quien es anejo y concerniente favorecer 7190 los huérfanos y menesterosos; y quiera el cielo que el vuestro y mi deseo se cumplan, para que veáis que hay agradecidas 7191mujeres en el mundo. Y en lo de mi partida, sea luego; que yo no tengo más voluntad que la vuestra: disponed vos de a toda 7192 vuestra guisa y talante; que la que una vez os entregó la defensa de su persona y puso en vuestras manos la restauración de 7193 sus señoríos no ha de querer ir contra lo que la vuestra prudencia ordenare.

-A la mano de Dios -dijo don Quijote-; pues
7194así es que una señora se me humilla, no quiero yo perder la ocasión de levantalla y ponella en su heredado trono. La partida 7195 sea luego, porque me va poniendo espuelas al deseo y al camino lo que suele decirse que en la tardanza está el peligro. Y, 7196pues no ha criado el cielo, ni visto el infierno, ninguno que me espante ni acobarde, ensilla, Sancho, a Rocinante, y apareja 7197 tu jumento y el palafrén de la reina, y despidámonos del castellano y destos señores, y vamos de aquí luego al punto.

7198Sancho, que a todo estaba presente, dijo, meneando la cabeza a una parte y a otra:

Ay señor, señor, y cómo hay más mal
7199en el aldegüela que se suena, con perdón sea dicho de las tocadas honradas!

-¿Qué mal puede haber en ninguna aldea, ni en
7200todas las ciudades del mundo, que pueda sonarse en menoscabo mío, villano?

-Si vuestra merced se enoja -respondió Sancho-,
7201 yo callaré, y dejaré de decir lo que soy obligado como buen escudero, y como debe un buen criado decir a su señor.

-Di
7202lo que quisieres -replicó don Quijote-, como tus palabras no se encaminen a ponerme miedo; que si le tienes, haces como 7203quien eres, y si yo no le tengo, hago como quien soy.

-No es eso, ¡pecador fui yo a Dios! -respondió Sancho-, sino que yo
7204tengo por cierto y por averiguado que esta señora que se dice ser reina del gran reino Micomicón no lo es más que mi madre; 7205porque, a ser lo que ella dice, no se anduviera hocicando con alguno de los que están en la rueda, a vuelta de cabeza y a 7206cada traspuesta.

Paróse colorada con las razones de Sancho Dorotea, porque era verdad que su esposo don Fernando, alguna
7207vez, a hurto de otros ojos, había cogido con los labios parte del premio que merecían sus deseos (lo cual había visto Sancho 7208, y pareciéndole que aquella desenvoltura más era de dama cortesana que de reina de tan gran reino), y no pudo ni quiso 7209responder palabra a Sancho, sino dejóle proseguir en su plática, y él fue diciendo:

-Esto digo, señor, porque, si al cabo
7210de haber andado caminos y carreras, y pasado malas noches y peores días, ha de venir a coger el fruto de nuestros trabajos 7211el que se está holgando en esta venta, no hay para qué darme priesa a que ensille a Rocinante, albarde el jumento y aderece 7212al palafrén, pues será mejor que nos estemos quedos, y cada puta hile, y comamos.

¡Oh, válame Dios, y cuán grande que fue
7213el enojo que recibió don Quijote, oyendo las descompuestas palabras de su escudero! Digo que fue tanto, que, con voz 7214atropellada y tartamuda lengua, lanzando vivo fuego por los ojos, dijo:

Oh bellaco villano, mal mirado, descompuesto,
7215ignorante, infacundo, deslenguado, atrevido, murmurador y maldiciente! ¿Tales palabras has osado decir en mi presencia y en