(c) 2014-15 Diego Buendía
El Quijote
en 17000 tuits
α Día 2015-01-28 ω
4260en mi pecho se había levantado, y iré quieto y pacífico hasta tanto que os cumpla el don prometido; pero, en pago deste buen 4261deseo, os suplico me digáis, si no se os hace de mal, cuál es la vuestra cuita y cuántas, quiénes y cuáles son las personas 4262de quien os tengo de dar debida, satisfecha y entera venganza. -Eso haré yo de gana -respondió Dorotea-, si es que no os 4263enfadan oír lástimas y desgracias. -No enfadará, señora mía -respondió don Quijote. A lo que respondió Dorotea: -Pues así 4264es, esténme vuestras mercedes atentos. No hubo ella dicho esto, cuando Cardenio y el barbero se le pusieron al lado, 4265deseosos de ver cómo fingía su historia la discreta Dorotea; y lo mismo hizo Sancho, que tan engañado iba con ella como su 4266amo. Y ella, después de haberse puesto bien en la silla y prevenídose con toser y hacer otros ademanes, con mucho donaire, 4267comenzó a decir desta manera: -«Primeramente, quiero que vuestras mercedes sepan, señores míos, que a me llaman...» Y 4268detúvose aquí un poco, porque se le olvidó el nombre que el cura le había puesto; pero él acudió al remedio, porque entendió 4269en lo que reparaba, y dijo: -No es maravilla, señora mía, que la vuestra grandeza se turbe y empache contando sus 4270desventuras, que ellas suelen ser tales, que muchas veces quitan la memoria a los que maltratan, de tal manera que aun de sus 4271 mesmos nombres no se les acuerda, como han hecho con vuestra gran señoría, que se ha olvidado que se llama la princesa 4272Micomicona, legítima heredera del gran reino Micomicón; y con este apuntamiento puede la vuestra grandeza reducir ahora 4273fácilmente a su lastimada memoria todo aquello que contar quisiere. -Así es la verdad -respondió la doncella-, y desde aquí 4274adelante creo que no será menester apuntarme nada, que yo saldré a buen puerto con mi verdadera historia. «La cual es que el 4275 rey mi padre, que se llama Tinacrio el Sabidor, fue muy docto en esto que llaman el arte mágica, y alcanzó por su ciencia 4276que mi madre, que se llamaba la reina Jaramilla, había de morir primero que él, y que de allí a poco tiempo él también había 4277de pasar desta vida y yo había de quedar huérfana de padre y madre. Pero decía él que no le fatigaba tanto esto cuanto le 4278ponía en confusión saber, por cosa muy cierta, que un descomunal gigante, señor de una grande ínsula, que casi alinda con 4279nuestro reino, llamado Pandafilando de la Fosca Vista (porque es cosa averiguada que, aunque tiene los ojos en su lugar y 4280derechos, siempre mira al revés, como si fuese bizco, y esto lo hace él de maligno y por poner miedo y espanto a los que 4281mira); digo que supo que este gigante, en sabiendo mi orfandad, había de pasar con gran poderío sobre mi reino y me lo había 4282 de quitar todo, sin dejarme una pequeña aldea donde me recogiese; pero que podía escusar toda esta ruina y desgracia si yo 4283me quisiese casar con él; mas, a lo que él entendía, jamás pensaba que me vendría a en voluntad de hacer tan desigual 4284casamiento; y dijo en esto la pura verdad, porque jamás me ha pasado por el pensamiento casarme con aquel gigante, pero ni 4285con otro alguno, por grande y desaforado que fuese. Dijo también mi padre que, después que él fuese muerto y viese yo que 4286Pandafilando comenzaba a pasar sobre mi reino, que no aguardase a ponerme en defensa, porque sería destruirme, sino que 4287libremente le dejase desembarazado el reino, si quería escusar la muerte y total destruición de mis buenos y leales vasallos 4288, porque no había de ser posible defenderme de la endiablada fuerza del gigante; sino que luego, con algunos de los míos, me