(c) 2014-15 Diego Buendía
El Quijote
en 17000 tuits
α Día 2015-01-01 ω
3478beneficio, simple o curado, o alguna sacristanía, que les vale mucho de renta rentada, amén del pie de altar, que se suele 3479estimar en otro tanto. -Para eso será menester -replicó Sancho- que el escudero no sea casado y que sepa ayudar a misa, por 3480lo menos; y si esto es así, ¡desdichado de yo, que soy casado y no la primera letra del ABC! ¿Qué será de si a mi amo 3481le da antojo de ser arzobispo, y no emperador, como es uso y costumbre de los caballeros andantes? -No tengáis pena, Sancho 3482amigo -dijo el barbero-, que aquí rogaremos a vuestro amo y se lo aconsejaremos, y aun se lo pondremos en caso de conciencia 3483, que sea emperador y no arzobispo, porque le será más fácil, a causa de que él es más valiente que estudiante. -Así me ha 3484parecido a -respondió Sancho-, aunque decir que para todo tiene habilidad. Lo que yo pienso hacer de mi parte es 3485rogarle a Nuestro Señor que le eche a aquellas partes donde él más se sirva y adonde a más mercedes me haga. -Vos lo 3486decís como discreto -dijo el cura- y lo haréis como buen cristiano. Mas lo que ahora se ha de hacer es dar orden como sacar a 3487 vuestro amo de aquella inútil penitencia que decís que queda haciendo; y, para pensar el modo que hemos de tener, y para 3488comer, que ya es hora, será bien nos entremos en esta venta. Sancho dijo que entrasen ellos, que él esperaría allí fuera y 3489que después les diría la causa por que no entraba ni le convenía entrar en ella; mas que les rogaba que le sacasen allí algo 3490 de comer que fuese cosa caliente, y, ansimismo, cebada para Rocinante. Ellos se entraron y le dejaron, y, de allí a poco, 3491el barbero le sacó de comer. Después, habiendo bien pensado entre los dos el modo que tendrían para conseguir lo que deseaban 3492, vino el cura en un pensamiento muy acomodado al gusto de don Quijote y para lo que ellos querían. Y fue que dijo al 3493barbero que lo que había pensado era que él se vestiría en hábito de doncella andante, y que él procurase ponerse lo mejor 3494que pudiese como escudero, y que así irían adonde don Quijote estaba, fingiendo ser ella una doncella afligida y menesterosa, 3495 y le pediría un don, el cual él no podría dejársele de otorgar, como valeroso caballero andante. Y que el don que le 3496pensaba pedir era que se viniese con ella donde ella le llevase, a desfacelle un agravio que un mal caballero le tenía fecho 3497; y que le suplicaba, ansimesmo, que no la mandase quitar su antifaz, ni la demandase cosa de su facienda, fasta que la 3498hubiese fecho derecho de aquel mal caballero; y que creyese, sin duda, que don Quijote vendría en todo cuanto le pidiese por 3499 este término; y que desta manera le sacarían de allí y le llevarían a su lugar, donde procurarían ver si tenía algún 3500remedio su estraña locura.

Capítulo XXVII. De cómo salieron con su intención el cura y el barbero, con otras cosas
3501dignas de que se cuenten en esta grande historia

No le pareció mal al barbero la invención del cura, sino tan bien, que
3502luego la pusieron por obra. Pidiéronle a la ventera una saya y unas tocas, dejándole en prendas una sotana nueva del cura. El 3503 barbero hizo una gran barba de una cola rucia o roja de buey, donde el ventero tenía colgado el peine. Preguntóles la 3504ventera que para qué le pedían aquellas cosas. El cura le contó en breves razones la locura de don Quijote, y cómo convenía 3505aquel disfraz para sacarle de la montaña, donde a la sazón estaba. Cayeron luego el ventero y la ventera en que el loco era 3506su huésped, el del bálsamo, y el amo del manteado escudero, y contaron al cura todo lo que con él les había pasado, sin