(c) 2014-15 Diego Buendía
El Quijote
en 17000 tuits
α Día 2014-12-13 ω
2927hombre saltando por la sierra. El cual quedó admirado de lo que al cabrero había oído, y quedó con más deseo de saber quién 2928 era el desdichado loco; y propuso en lo mesmo que ya tenía pensado: de buscalle por toda la montaña, sin dejar rincón ni 2929cueva en ella que no mirase, hasta hallarle. Pero hízolo mejor la suerte de lo que él pensaba ni esperaba, porque en aquel 2930mesmo instante pareció, por entre una quebrada de una sierra que salía donde ellos estaban, el mancebo que buscaba, el cual 2931venía hablando entre cosas que no podían ser entendidas de cerca, cuanto más de lejos. Su traje era cual se ha pintado, 2932sólo que, llegando cerca, vio don Quijote que un coleto hecho pedazos que sobre traía era de ámbar; por donde acabó de 2933entender que persona que tales hábitos traía no debía de ser de ínfima calidad. En llegando el mancebo a ellos, les saludó 2934con una voz desentonada y bronca, pero con mucha cortesía. Don Quijote le volvió las saludes con no menos comedimiento, y, 2935apeándose de Rocinante, con gentil continente y donaire, le fue a abrazar y le tuvo un buen espacio estrechamente entre sus 2936brazos, como si de luengos tiempos le hubiera conocido. El otro, a quien podemos llamar el Roto de la Mala Figura -como a don 2937 Quijote el de la Triste-, después de haberse dejado abrazar, le apartó un poco de , y, puestas sus manos en los hombros 2938de don Quijote, le estuvo mirando, como que quería ver si le conocía; no menos admirado quizá de ver la figura, talle y 2939armas de don Quijote, que don Quijote lo estaba de verle a él. En resolución, el primero que habló después del abrazamiento 2940fue el Roto, y dijo lo que se dirá adelante.

Capítulo XXIV. Donde se prosigue la aventura de la Sierra Morena

Dice la
2941 historia que era grandísima la atención con que don Quijote escuchaba al astroso Caballero de la Sierra, el cual, 2942prosiguiendo su plática, dijo: -Por cierto, señor, quienquiera que seáis, que yo no os conozco, yo os agradezco las 2943muestras y la cortesía que conmigo habéis usado; y quisiera yo hallarme en términos que con más que la voluntad pudiera 2944servir la que habéis mostrado tenerme en el buen acogimiento que me habéis hecho, mas no quiere mi suerte darme otra cosa 2945con que corresponda a las buenas obras que me hacen, que buenos deseos de satisfacerlas. -Los que yo tengo -respondió don 2946Quijote- son de serviros; tanto, que tenía determinado de no salir destas sierras hasta hallaros y saber de vos si el dolor 2947que en la estrañeza de vuestra vida mostráis tener se podía hallar algún género de remedio; y si fuera menester buscarle, 2948buscarle con la diligencia posible. Y, cuando vuestra desventura fuera de aquellas que tienen cerradas las puertas a todo 2949género de consuelo, pensaba ayudaros a llorarla y plañirla como mejor pudiera, que todavía es consuelo en las desgracias 2950hallar quien se duela dellas. Y, si es que mi buen intento merece ser agradecido con algún género de cortesía, yo os suplico, 2951 señor, por la mucha que veo que en vos se encierra, y juntamente os conjuro por la cosa que en esta vida más habéis amado o 2952 amáis, que me digáis quién sois y la causa que os ha traído a vivir y a morir entre estas soledades como bruto animal, pues 2953 moráis entre ellos tan ajeno de vos mismo cual lo muestra vuestro traje y persona. Y juro -añadió don Quijote-, por la orden 2954 de caballería que recebí, aunque indigno y pecador, y por la profesión de caballero andante, que si en esto, señor, me 2955complacéis, de serviros con las veras a que me obliga el ser quien soy: ora remediando vuestra desgracia, si tiene remedio,