El Quijote
en 17000 tuits
15895la mar, a obra de dos millas descubrieron un bajel, que con la vista le marcaron por de hasta catorce o quince bancos, y 15896así era la verdad; el cual bajel, cuando descubrió las galeras, se puso en caza, con intención y esperanza de escaparse por 15897su ligereza; pero avínole mal, porque la galera capitana era de los más ligeros bajeles que en la mar navegaban, y así le 15898fue entrando, que claramente los del bergantín conocieron que no podían escaparse; y así, el arráez quisiera que dejaran 15899los remos y se entregaran, por no irritar a enojo al capitán que nuestras galeras regía. Pero la suerte, que de otra manera 15900lo guiaba, ordenó que, ya que la capitana llegaba tan cerca que podían los del bajel oír las voces que desde ella les 15901decían que se rindiesen, dos toraquís, que es como decir dos turcos borrachos, que en el bergantín venían con estos doce, 15902dispararon dos escopetas, con que dieron muerte a dos soldados que sobre nuestras arrumbadas venían. Viendo lo cual, juró el 15903 general de no dejar con vida a todos cuantos en el bajel tomase, y, llegando a embestir con toda furia, se le escapó por 15904debajo de la palamenta. Pasó la galera adelante un buen trecho; los del bajel se vieron perdidos, hicieron vela en tanto 15905que la galera volvía, y de nuevo, a vela y a remo, se pusieron en caza; pero no les aprovechó su diligencia tanto como les 15906dañó su atrevimiento, porque, alcanzándoles la capitana a poco más de media milla, les echó la palamenta encima y los cogió 15907 vivos a todos.
Llegaron en esto las otras dos galeras, y todas cuatro con la presa volvieron a la playa, donde infinita 15908gente los estaba esperando, deseosos de ver lo que traían. Dio fondo el general cerca de tierra, y conoció que estaba en la 15909 marina el virrey de la ciudad. Mandó echar el esquife para traerle, y mandó amainar la entena para ahorcar luego luego al 15910arráez y a los demás turcos que en el bajel había cogido, que serían hasta treinta y seis personas, todos gallardos, y los 15911más, escopeteros turcos. Preguntó el general quién era el arráez del bergantín y fuele respondido por uno de los cautivos, 15912en lengua castellana, que después pareció ser renegado español:
-Este mancebo, señor, que aquí vees es nuestro arráez.
15913Y mostróle uno de los más bellos y gallardos mozos que pudiera pintar la humana imaginación. La edad, al parecer, no llegaba 15914 a veinte años. Preguntóle el general:
-Dime, mal aconsejado perro, ¿quién te movió a matarme mis soldados, pues veías 15915ser imposible el escaparte? ¿Ese respeto se guarda a las capitanas? ¿No sabes tú que no es valentía la temeridad? Las 15916esperanzas dudosas han de hacer a los hombres atrevidos, pero no temerarios.
Responder quería el arráez; pero no pudo el 15917general, por entonces, oír la respuesta, por acudir a recebir al virrey, que ya entraba en la galera, con el cual entraron 15918algunos de sus criados y algunas personas del pueblo.
-¡Buena ha estado la caza, señor general! -dijo el virrey.
-Y tan 15919 buena -respondió el general- cual la verá Vuestra Excelencia agora colgada de esta entena.
-¿Cómo ansí? -replicó el 15920virrey.
-Porque me han muerto -respondió el general-, contra toda ley y contra toda razón y usanza de guerra, dos 15921soldados de los mejores que en estas galeras venían, y yo he jurado de ahorcar a cuantos he cautivado, principalmente a
▼