(c) 2014-15 Diego Buendía
El Quijote
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α Día 2015-09-12 ω
10749 esposo.

-Y yo por tu esposa -respondió Quiteria-, ahora vivas largos años, ahora te lleven de mis brazos a la sepultura
10750.

-Para estar tan herido este mancebo -dijo a este punto Sancho Panza-, mucho habla; háganle que se deje de requiebros y
10751que atienda a su alma, que, a mi parecer, más la tiene en la lengua que en los dientes.

Estando, pues, asidos de las
10752manos Basilio y Quiteria, el cura, tierno y lloroso, los echó la bendición y pidió al cielo diese buen poso al alma del 10753nuevo desposado; el cual, así como recibió la bendición, con presta ligereza se levantó en pie, y con no vista desenvoltura 10754se sacó el estoque, a quien servía de vaina su cuerpo.

Quedaron todos los circunstantes admirados, y algunos dellos, más
10755simples que curiosos, en altas voces, comenzaron a decir:

Milagro, milagro!

Pero Basilio replicó:

No "milagro,
10756milagro", sino industria, industria!

El cura, desatentado y atónito, acudió con ambas manos a tentar la herida, y halló
10757que la cuchilla había pasado, no por la carne y costillas de Basilio, sino por un cañón hueco de hierro que, lleno de sangre 10758, en aquel lugar bien acomodado tenía; preparada la sangre, según después se supo, de modo que no se helase.

Finalmente,
10759 el cura y Camacho, con todos los más circunstantes, se tuvieron por burlados y escarnidos. La esposa no dio muestras de 10760pesarle de la burla; antes, oyendo decir que aquel casamiento, por haber sido engañoso, no había de ser valedero, dijo que 10761ella le confirmaba de nuevo; de lo cual coligieron todos que de consentimiento y sabiduría de los dos se había trazado 10762aquel caso, de lo que quedó Camacho y sus valedores tan corridos que remitieron su venganza a las manos, y, desenvainando 10763muchas espadas, arremetieron a Basilio, en cuyo favor en un instante se desenvainaron casi otras tantas. Y, tomando la 10764delantera a caballo don Quijote, con la lanza sobre el brazo y bien cubierto de su escudo, se hacía dar lugar de todos. 10765Sancho, a quien jamás pluguieron ni solazaron semejantes fechurías, se acogió a las tinajas, donde había sacado su agradable 10766 espuma, pareciéndole aquel lugar como sagrado, que había de ser tenido en respeto. Don Quijote, a grandes voces, decía: 10767-Teneos, señores, teneos, que no es razón toméis venganza de los agravios que el amor nos hace; y advertid que el amor y la 10768 guerra son una misma cosa, y así como en la guerra es cosa lícita y acostumbrada usar de ardides y estratagemas para 10769vencer al enemigo, así en las contiendas y competencias amorosas se tienen por buenos los embustes y marañas que se hacen 10770para conseguir el fin que se desea, como no sean en menoscabo y deshonra de la cosa amada. Quiteria era de Basilio, y 10771Basilio de Quiteria, por justa y favorable disposición de los cielos. Camacho es rico, y podrá comprar su gusto cuando, 10772donde y como quisiere. Basilio no tiene más desta oveja, y no se la ha de quitar alguno, por poderoso que sea; que a los dos 10773 que Dios junta no podrá separar el hombre; y el que lo intentare, primero ha de pasar por la punta desta lanza.

Y, en
10774esto, la blandió tan fuerte y tan diestramente, que puso pavor en todos los que no le conocían, y tan intensamente se fijó 10775en la imaginación de Camacho el desdén de Quiteria, que se la borró de la memoria en un instante; y así, tuvieron lugar con 10776 él las persuasiones del cura, que era varón prudente y bien intencionado, con las cuales quedó Camacho y los de su