El Quijote
en 17000 tuits
8566merced le parecieron Briareos y gigantes; otros, a la de los batanes; éste, a la descripción de los dos ejércitos, que 8567después parecieron ser dos manadas de carneros; aquél encarece la del muerto que llevaban a enterrar a Segovia; uno dice que 8568 a todas se aventaja la de la libertad de los galeotes; otro, que ninguna iguala a la de los dos gigantes benitos, con la 8569pendencia del valeroso vizcaíno.
-Dígame, señor bachiller -dijo a esta sazón Sancho-: ¿entra ahí la aventura de los 8570yangüeses, cuando a nuestro buen Rocinante se le antojó pedir cotufas en el golfo?
-No se le quedó nada -respondió Sansón- 8571 al sabio en el tintero: todo lo dice y todo lo apunta, hasta lo de las cabriolas que el buen Sancho hizo en la manta.
- 8572En la manta no hice yo cabriolas -respondió Sancho-; en el aire sí, y aun más de las que yo quisiera.
-A lo que yo imagino 8573 -dijo don Quijote-, no hay historia humana en el mundo que no tenga sus altibajos, especialmente las que tratan de 8574caballerías, las cuales nunca pueden estar llenas de prósperos sucesos.
-Con todo eso -respondió el bachiller-, dicen 8575algunos que han leído la historia que se holgaran se les hubiera olvidado a los autores della algunos de los infinitos palos 8576 que en diferentes encuentros dieron al señor don Quijote.
-Ahí entra la verdad de la historia -dijo Sancho.
-También 8577pudieran callarlos por equidad -dijo don Quijote-, pues las acciones que ni mudan ni alteran la verdad de la historia no hay 8578para qué escribirlas, si han de redundar en menosprecio del señor de la historia. A fee que no fue tan piadoso Eneas como 8579Virgilio le pinta, ni tan prudente Ulises como le describe Homero.
-Así es -replicó Sansón-, pero uno es escribir como 8580poeta y otro como historiador: el poeta puede contar, o cantar las cosas, no como fueron, sino como debían ser; y el 8581historiador las ha de escribir, no como debían ser, sino como fueron, sin añadir ni quitar a la verdad cosa alguna.
-Pues 8582si es que se anda a decir verdades ese señor moro -dijo Sancho-, a buen seguro que entre los palos de mi señor se hallen los 8583míos; porque nunca a su merced le tomaron la medida de las espaldas que no me la tomasen a mí de todo el cuerpo; pero no hay 8584 de qué maravillarme, pues, como dice el mismo señor mío, del dolor de la cabeza han de participar los miembros.
-Socarrón 8585 sois, Sancho -respondió don Quijote-. A fee que no os falta memoria cuando vos queréis tenerla.
-Cuando yo quisiese 8586olvidarme de los garrotazos que me han dado -dijo Sancho-, no lo consentirán los cardenales, que aún se están frescos en las 8587costillas.
-Callad, Sancho -dijo don Quijote-, y no interrumpáis al señor bachiller, a quien suplico pase adelante en 8588decirme lo que se dice de mí en la referida historia.
-Y de mí -dijo Sancho-, que también dicen que soy yo uno de los 8589principales presonajes della.
-Personajes que no presonajes, Sancho amigo -dijo Sansón.
-¿Otro reprochador de voquibles 8590 tenemos? -dijo Sancho-. Pues ándense a eso, y no acabaremos en toda la vida.
-Mala me la dé Dios, Sancho -respondió el 8591bachiller-, si no sois vos la segunda persona de la historia; y que hay tal, que precia más oíros hablar a vos que al más 8592pintado de toda ella, puesto que también hay quien diga que anduvistes demasiadamente de crédulo en creer que podía ser 8593verdad el gobierno de aquella ínsula, ofrecida por el señor don Quijote, que está presente.
-Aún hay sol en las bardas -
▼