El Quijote
en 17000 tuits
7796gente, como a favorecerse della, y allí se detuvo. Llegó el cabrero, y, asiéndola de los cuernos, como si fuera capaz de 7797discurso y entendimiento, le dijo:
-¡Ah cerrera, cerrera, Manchada, Manchada, y cómo andáis vos estos días de pie cojo! ¿ 7798Qué lobos os espantan, hija? ¿No me diréis qué es esto, hermosa? Mas ¡qué puede ser sino que sois hembra, y no podéis estar 7799sosegada; que mal haya vuestra condición, y la de todas aquellas a quien imitáis! Volved, volved, amiga; que si no tan 7800contenta, a lo menos, estaréis más segura en vuestro aprisco, o con vuestras compañeras; que si vos que las habéis de 7801guardar y encaminar andáis tan sin guía y tan descaminada, ¿en qué podrán parar ellas?
Contento dieron las palabras del 7802cabrero a los que las oyeron, especialmente al canónigo, que le dijo:
-Por vida vuestra, hermano, que os soseguéis un poco 7803 y no os acuciéis en volver tan presto esa cabra a su rebaño; que, pues ella es hembra, como vos decís, ha de seguir su 7804natural distinto, por más que vos os pongáis a estorbarlo. Tomad este bocado y bebed una vez, con que templaréis la cólera, 7805y en tanto, descansará la cabra.
Y el decir esto y el darle con la punta del cuchillo los lomos de un conejo fiambre, todo 7806 fue uno. Tomólo y agradeciólo el cabrero; bebió y sosegóse, y luego dijo:
-No querría que por haber yo hablado con esta 7807alimaña tan en seso, me tuviesen vuestras mercedes por hombre simple; que en verdad que no carecen de misterio las palabras 7808que le dije. Rústico soy, pero no tanto que no entienda cómo se ha de tratar con los hombres y con las bestias.
-Eso creo 7809yo muy bien -dijo el cura-, que ya yo sé de esperiencia que los montes crían letrados y las cabañas de los pastores encierran 7810 filósofos.
-A lo menos, señor -replicó el cabrero-, acogen hombres escarmentados; y para que creáis esta verdad y la 7811toquéis con la mano, aunque parezca que sin ser rogado me convido, si no os enfadáis dello y queréis, señores, un breve 7812espacio prestarme oído atento, os contaré una verdad que acredite lo que ese señor (señalando al cura) ha dicho, y la mía. 7813A esto respondió don Quijote:
-Por ver que tiene este caso un no sé qué de sombra de aventura de caballería, yo, por mi 7814parte, os oiré, hermano, de muy buena gana, y así lo harán todos estos señores, por lo mucho que tienen de discretos y de ser 7815 amigos de curiosas novedades que suspendan, alegren y entretengan los sentidos, como, sin duda, pienso que lo ha de hacer 7816vuestro cuento. Comenzad, pues, amigo, que todos escucharemos.
-Saco la mía -dijo Sancho-; que yo a aquel arroyo me voy 7817con esta empanada, donde pienso hartarme por tres días; porque he oído decir a mi señor don Quijote que el escudero de 7818caballero andante ha de comer, cuando se le ofreciere, hasta no poder más, a causa que se les suele ofrecer entrar acaso por 7819 una selva tan intricada que no aciertan a salir della en seis días; y si el hombre no va harto, o bien proveídas las 7820alforjas, allí se podrá quedar, como muchas veces se queda, hecho carne momia.
-Tú estás en lo cierto, Sancho -dijo don 7821Quijote-: vete adonde quisieres, y come lo que pudieres; que yo ya estoy satisfecho, y sólo me falta dar al alma su 7822refacción, como se la daré escuchando el cuento deste buen hombre.
-Así las daremos todos a las nuestras -dijo el canónigo. 7823
Y luego, rogó al cabrero que diese principio a lo que prometido había. El cabrero dio dos palmadas sobre el lomo a la 7824cabra, que por los cuernos tenía, diciéndole:
-Recuéstate junto a mí, Manchada, que tiempo nos queda para volver a
▼